Cuando se acerca septiembre, la cueca empieza a sentirse en el aire
Con la llegada de las Fiestas Patrias, la música, los pañuelos y las ganas de bailar comienzan a ocupar un lugar especial en la vida de los chilenos. En Amigos de la Cueca, la celebración ya se vive con anticipación, entre ensayos, clases y nuevas presentaciones de nuestro elenco.
Hay una época del año en que Chile parece cambiar de ritmo. Las calles comienzan a llenarse de banderas, aparecen las primeras fondas, la música chilena vuelve a sonar con mayor frecuencia y, casi sin darnos cuenta, más de alguien comienza a practicar un pequeño paso de cueca… aunque todavía no se atreva a sacar el pañuelo.
Se acercan las Fiestas Patrias, y en Amigos de la Cueca también se siente ese ambiente tan particular que acompaña al mes de septiembre.
Para nuestro elenco, estas semanas son de preparación y entusiasmo. Los ensayos se intensifican con miras a las próximas presentaciones que realizaremos en las tradicionales fondas Doña Florinda y Doña Rosa, donde tendremos nuevamente la oportunidad de compartir nuestro baile nacional con el público y ser parte de ese ambiente festivo que caracteriza estas celebraciones.
Pero septiembre no se trata solamente de fondas, empanadas, anticuchos y asados —aunque nadie va a negar que todos ellos cumplen una función importante—. Las Fiestas Patrias representan también un momento para reencontrarnos con nuestras tradiciones, nuestra música, nuestros bailes y nuestra identidad, además de compartir con la familia y los amigos.
Porque si algo ocurre durante estas fechas es que el ambiente cambia. El pañuelo aparece donde menos se espera, una cueca puede comenzar espontáneamente después de una conversación y siempre existe ese amigo o familiar que asegura que “antes bailaba muchísimo mejor”. Y, por supuesto, nunca falta quien dice que no sabe bailar cueca, hasta que escucha una y termina pidiendo espacio para bailarla.
En Amigos de la Cueca creemos que el vínculo con nuestro baile nacional no debería durar solamente lo que dura septiembre. Por eso, realizamos clases de cueca durante todo el año, dirigidas a quienes quieran aprender, perfeccionar sus pasos o simplemente acercarse a nuestra danza tradicional.
Porque aprender cueca no consiste solamente en memorizar movimientos. Es también comprender su música, su ritmo, y, sobre todo, disfrutar de una tradición que se mantiene viva cuando las nuevas generaciones se atreven a bailarla.
Así que, si todavía no sabe bailar cueca, este puede ser un buen momento para comenzar. Y si ya sabe, siempre hay espacio para perfeccionar ese giro que “salía perfecto en la casa”.
Así que, si la llegada de septiembre despierta las ganas de bailar, no es necesario esperar hasta el próximo año. El pañuelo puede guardarse después de las Fiestas Patrias, pero las ganas de aprender cueca pueden quedarse.
En Amigos de la Cueca seguimos bailando durante todo el año.